La biblioteca de Mariela
- Melisa Patino Correa
- 3 days ago
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La casa de mi abuelita era una de esas casas viejas muy grandes, para las familias numerosas de antes. Tenía muchas habitaciones, un patio central, una cocina inmensa con despensa y un salón muy grande también.
En ese salón estaba la biblioteca.
El lugar más fascinante de la casa para mí.
Mi abuelita estaba inscrita al Círculo de Lectores. Cada mes llegaba un libro nuevo. Y recuerdo escuchar a mi abuelita, a mi mamá, a mis tíos y tías ... y creo que quizá a algún primo, hablar sobre el libro recién llegado y “ponerse en fila” para leerlo después del que se lo había pedido de primero.
En los recuerdos que guardo de mi infancia, siempre hay conversaciones sobre los libros que iban llegando a esa biblioteca.
Un mes llegó una edición especial: Mujercitas, de Louise May Alcott, y Los hijos del Capitán Grant, de Julio Verne. Un mes pensado para cautivar a los niños con la lectura. Yo nunca había leído un libro. Así que mi mamá me leía en voz alta todas las noches.
Tuvo mucha paciencia, porque sin que se diera cuenta, yo me quedaba dormida. Al día siguiente me preguntaba qué recordaba y volvía a leerme las partes que ya me había leído la noche anterior.

Por ser un libro de la biblioteca de mi abuelita, y por ser mi mamá quien me lo leyó en voz alta, la lectura siempre ha sido para mí un regalo que ellas dos me hicieron.
Gracias a ellas, crecí con los libros como compañía y con el sueño de tener una gran biblioteca. Un sueño que he ido construyendo poco a poco. Este espacio es la más reciente de mis bibliotecas y el homenaje más bonito que se me ocurrió hacerles.Mi abuelita ya no está con nosotros. Pero los libros siempre me hacen sentirla cerca.
Gracias, mami.
Gracias, abuelita.
Por darme este regalo tan hermoso que son los libros.